El autosabotaje puede ocurrir incluso cuando alguien se siente motivado intensamente para cambiar. Y aunque esto parezca paradójico, sólo lo es si continuamos pensando que las personas somos una unidad completamente coherente. No lo somos, en nosotros habitan compromisos que compiten, emociones mezcladas, coexisten miedos y valentías, tristezas y alegrías. Una parte consciente puede querer el cambio, y otra parte de nosotros tiene un propósito importante al no cambiar. Digamos que mantiene un status quo que asustaría voltear patas arriba. 

Es probable que muchos no entiendan esta segunda parte de sí mismos, y no le encuentren ni siquiera sentido a esta idea. Al desconocerla, los alcances de nuestro autosabotaje quedan a la sombra, y nos transformamos en víctimas de lo que evitamos. En sesiones he visto como al remover este velo de inconsciencia, las personas pueden reconocer para qué les está siendo útil eso que tanto se han esforzado por cambiar. Puden decir cosas como: “No he abandonado mi perfeccionismo porque ser del promedio implicaría no ser importante” o “he necesitado sentirme especial siendo perfecta porque no conozco otra manera en que pueda ser amada”. 

El primer paso para ir superando la tendencia al autosabotaje es empatizar con esta parte de ti. Imagina que esta parte está en tu interior, como una forma, como un ser que te habita. Si pudiera hablar y este ser dijera por ejemplo: “Necesito permanecer deprimida porque . . .” o en términos de no querer soltar el síntoma, imagina que dice algo como: “Me niego a dejar ir mi ansiedad, porque si lo hago . . .”. 

¿Qué diría?

Escuchar su voz ya es el primer paso para integrarte. Escúchate. 

Por Emma Sánchez

Escrito por:Emma Sánchez

Psicóloga que escribe, dibuja, lee en voz alta y respira en bosques. Estudiante de MA. Creación literaria. Trabaja como Trainer internacional en el campo de Forest Therapy (@lluviadebosque) colaborando con el Forest Therapy Hub.

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