Es fácil que nos pidan autoaceptarnos por todos los medios hoy en día. Es fácil también que pidamos a los otros que se acepten a sí mismos. 

Qué difícil es hacerlo en realidad, qué intentos tan infructuosos los de cambiar el discurso interno de una voz que se alza en críticas cuando paso frente al espejo, cuando estoy presentando un trabajo a mi jefe, cuando veo las vidas de los otros como las que yo querría para mí, cuando pienso que mi pareja podría desear a alguien más. 

Autoaceptarnos es, lógicamente, una actitud hacia nosotros mismos que han debido enseñarnos y no lo hicieron. ¿Recuerdan ustedes cuando mamá y papá nos enseñaban a tratar bien a los amiguitos, primitos y adultos? ¿Recuerdan que nos pedían que fuéramos comprensivos con la hermanita o hermanito llorando? Nos estaban enseñando empatía y actitud de aceptación al otro. Pero luego también nos enseñaron a criticar. Al estar un poco más grandes también papá y mamá se permitieron más críticas hacia otros frente a nosotros. También nos quisieron enseñar a desconfiar o defendernos de otros niños que podrían atacarnos. Escuchamos discusiones y aprendimos, rápidamente y con picardía, cómo insultar. Al principio era un juego. Y por supuesto, también empezaron a criticarnos a nosotros; por no querer tender la cama, hacer las tareas o levantarnos temprano. En el colegio necesitábamos pasar exámenes y por tanto ser corregidos. Tan cerca la corrección a la crítica. 

El juego de aceptación y no-aceptación se estableció. Hemos ido creando círculos de validación y rechazo. Convencidos vivimos de que hemos establecido los parámetros de categorización adecuados. Pero el juego se reversa hacia nosotros, y en realidad nunca estamos seguros de que podamos ser aceptados por los parámetros de los demás. Así que nos “corregimos” como en la escuela, pero con dolor, con un tono emocional alto, ¡porque nada más inaceptable que ser tan poco digno de aceptación!

Emma Sánchez

Escrito por:Emma Sánchez

Psicóloga que escribe, dibuja, lee en voz alta y respira en bosques. Estudiante de MA. Creación literaria. Trabaja como Trainer internacional en el campo de Forest Therapy (@lluviadebosque) colaborando con el Forest Therapy Hub.

Deja un comentario