La saludable fuerza de cambiar de identidad. Mis 14 sanos cambios de identidad

Una de las cosas más importantes de mi vida, que define mi identidad, es el cambio… de mi identidad. Soy una persona multifacética, me dicen los conocidos, y yo diría que no solo eso: me muevo, me transformo y renuevo de tanto en tanto.

Así que hoy te quiero contar mis 14 cambios de identidad y la saludable fuerza que encuentro en el hábito de cambiar de identidad.  

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Pero renovarse no es automático y es un proceso que requiere tiempo y determinación. Me he transformado mucho en múltiples áreas y vengo a contarles un poco por qué lo considero tan importante:

  1. Me transformé de adicta al café a beber una taza cada dos o tres semanas. Y cuando lo hice, me sorprendí al desprenderme de la idea de necesitar la estimulación del café para iniciar mi dia. 
  2. Soy madrugadora. A las 5:30 am generalmente estoy de pie. Me he acostumbrado a ver los amaneceres, escuchar el despertar de las aves, sentir el aire fresco de la mañana, y a que me surjan las mejores ideas a esa hora.  
  3. Pasé de fumadora a no-fumadora después de 14 años de cigarrillos. Desde los 16 años empecé a fumar, y al dejarlo hace siete años pude darme cuenta que ya no lo necesito cuando estoy estresada. 
  4. De amante de licores, y cocteles a unas cervezas de vez en cuando. Tuve unos buenos años de mi vida con un consumo alto de licor. Ahora con unas cervezas está bien para mi. 
  5. Me convertí en meditadora mindfulness. He pasado 38 años conviviendo con mi cabeza, y créanme que los entiendo cuando dicen que tienen muchas cosas en la cabeza. Soy muy activa en mi mente, y esto me drenaba energía y desestabilizaba mis emociones. Meditar ha sido una salvación, la mejor terapia para cultivar un estado de calma mental. 
  6. Asumí el ejercicio físico en mi vida después de casi una vida de sedentarismo. A veces no soy tan constante como quisiera, pero tuve un par de años en que fui constante cinco veces a la semana, y ahora lo combino con yoga, lo que me da un bienestar muy integral. Era de las personas que decía que no entendía cuál era la gracia de sudar y que te doliera el cuerpo. Y bueno! me he comido mis palabras de ignorancia porque lo disfruto y además es bueno para mi salud, indudablemente. 
  7. Me transformé en vegetariana. Esta es otra cuestión en la que he tenido que tragarme mis palabras pues critiqué mucho a los vegetarianos. Desde que soy vegetariana he recibido esas miradas y hasta comentarios molestos al respecto, pero cada día me convenzo más de su enorme beneficio en mi salud, y en el planeta. 
  8. Uso cremas naturales, veganas y que no contienen químicos tóxicos para mi organismo, ni envases que destruyan el planeta. No uso esmaltes, evito los tintes de pelo por la carga química y uso shampoo en barra, así como los detergentes y limpiadores de casa son ecológicos.
  9. Me volví minimalista. Creo que antes de llamarme así ya empezaba a ver los efectos de la meditación en mi, queriendo vivir una vida de mayor orden, simplicidad y desapego. 
  10. Me decidí a dibujar un cartoon de humor gráfico durante más de 3 años (ahora lo estoy continuando). Si, soy Laotraemma en Instagram. Fue un fabuloso ejercicio contra la autocrítica, así que como siempre me gusto dibujar, y reírme un poco de todo, me animé a hacer mis garabatos y sin pensarlo mucho ni hacer mucha edición, subirlos a redes sociales. ¡Voilá! ¡Laotraemma tuvo sus 15 minutos de gloria! Pero no solo me quedé en ella, la ilustración en general, usando otras técnicas -usualmente análogas- me gusta mucho, así que también me di espacio para mostrar esos trabajos, y recibí algunos encargos para ilustrar pequeños libritos de cuentos que una madre escribió a sus hijos. 
  11. Me convertí en bloguera. He tenido varios blogs desde el 2008, pero ha sido en los últimos años que he sido más consistente con mis escritos. La meta será escribir libros. Y 2021 me parece el año apropiado.
  12. Me transformé no solo en psicóloga sino en creadora de contenido en redes sociales, y diseñadora visual de este. Utilizar mi gusto por lo visual para crear imagen y palabra, y aportar a una comunidad, definitivamente me pareció algo interesante en el 2014, y ese fue el año en el que empecé lo que hoy es @esmindful.
  13. Soy guía de Baños de Bosque y prácticas de bienestar basadas en la naturaleza. Después de años de ser muy citadina, y aún vivir en la ciudad, la naturaleza y su poder revitalizante y relajante empezó a llamarme de nuevo; primero en viajes por mi país, y luego animándome a ser guía certificada de la bella práctica japonesa del Shinrin Yoku.
  14. Recientemente soy podcaster. Como me encanta ser autodidacta pues bueno, aprendí como grabar y editar un podcast y ahí voy con Simple de mente, … ah! y uno nuevo que apenas arranca; Lluvia de Bosque. En uno hablo de mindfulness, vida simple y minimalismo, y el otro es de biofilia, naturaleza y salud. 

Y así creo que hasta podría encontrar más, pero lo importante de esta lista es el reconocimiento de que es posible cambiar, tantas veces como lo quieras en la vida. 

Los Beneficios de cambiar nuestras identidades

Desarrollar la flexibilidad y habilidad para permitirte el cambio, desafiar creencias, girar la forma como te ves a ti mismo, es una actitud de vida que te lleva al bienestar, al desarrollo de muchos aspectos de tu ser.

  • Podrás detener comportamientos que solías hacer tal vez en piloto automático, sin tomar consciencia, sin cuestionartelos o pensarlos desde un marco más grande cómo podrían estar influenciado tu salud. 
  • Cuando le pones nombre a tus identidades tus comportamientos que deseas introducir empiezan a darse por sentados. Si eres una caricaturista, harás caricaturas todos los días. Si eres creador de contenido, crearás contenido todos los días. 
  • Puedes cambiar creencias acerca de tí mismo que están puestas en tí y los otros desde hace mucho tiempo. A todos nos han etiquetado y a veces nos dicen -y nos decimos internamente- que no podemos hacer una cosa, o no somos buenos en aquello, o no somos el tipo de persona que haga tal otra cosa. Hmm! qué liberador se siente salir de esas etiquetas. 
  • Y la que más me gusta, comienzas a crear un mindset o mentalidad de que tu puedes cambiar cualquier cosa. Que no estás estancado en formas viejas de tu ser, que te puedes actualizar cuantas veces quieras. Encuentras tu poder y tu capacidad para crecer y abrirle camino a nuevas posibilidades de ti mismo. 

Cómo cambiar tu identidad

No es una cuestión de un día para otro que te conviertes en otra persona. Y puede haber muchas maneras de conseguirlo, pero hay algunos consejos en el proceso. 

  • Hazlo con una intención que provenga de reflexionar sobre tus valores. Si no está alineado a tu consciencia, valores y si las razones para hacer tus cambios no provienen de un reconocimiento de que es algo bueno para ti, no se sostendrá en el tiempo.
  • Reflexiona sobre lo que quieres ser. ¿En qué persona te quieres convertir? ¿Quieres ser una persona que escribe todos los días? Una persona que solo come alimentos basados en plantas? ¿Una persona que compra muy poco? ¿Una persona calmada? Así que escribe eso que deseas y ponle nombre: “soy escritor”, “soy vegano”, “soy minimalista”, “soy meditador”.
  • Empieza a hacer las acciones. Establece recordatorios visuales, o lo que sea que necesites para empezar a hacer las cosas que quisieras hacer si tu fueras esa nueva versión de ti mismo. 
  • Siéntete esa nueva versión. Cuando empecé a hacer el cartoon de Laotraemma en redes sociales, y empezó a ganar seguidores y hasta fans, por supuesto que yo sé que no hice estudios formales de dibujo o no me podía andar comparando por ahí con ilustradores dedicados, pero psicológicamente estuvo interesante permitirme sentirme en esa versión de mi misma. Incluso eso me llevó a conectar con personas del gremio de la ilustración en mi ciudad, y a conocer más de cerca cómo era ese trabajo, y a ir paulatinamente mejorando. 
  • Refuérzalo apreciándote a ti mismo. Cada día toma un momento para apreciar los pequeños pasos que vas dando en tu cambio. Siempre estamos más pendientes de lo que falta que de lo que hemos conseguido. 
  • Y ten autocompasión y comprensión cuando también fallas a propósitos que te habías planteado. La idea de cambiar es ganar una vida más alineada a tu bienestar pero no una vida rígida. Si no has meditado unos días, o no te han dado ganas de salir a correr, pues es perfectamente comprensible. La disrupción no es señal de que entonces no eres capaz de construir esa identidad que deseas. 

De nuevo, hay muchas otras cosas que pueden hacer, y si algunas te han funcionado te animo a que me las dejes en tus comentarios, y así contribuyes con ideas a esta comunidad que está en busca de transformación. 

Para finalizar diría que ante la pregunta de ¿Quién seré en un año, mañana o en diez? me respondo, “No tengo idea”. No me preocupa. De verdad verdad no me preocupa. Solo soy una apasionada del cambio. No soporto lo estático, vinimos a caminar, a movernos, a crecer, a desafiarnos, a ser variados y múltiples, complejos. A dejar atrás los que fuimos, a renovarnos. Las etiquetas y nombres nos ayudan a definir pero no son lo que somos completamente, porque siempre podremos añadir algo más o darle un vuelco total a una vieja palabra con la que solíamos definirnos. Así que creo que el espíritu, la chispa, la curiosidad, la enorme energía de querer la vida se plasma, líquida y móvil, en la saludable fuerza de cambiar de identidad. 

Por Emma Sánchez

Publicado por Emma Sánchez

Mg. Psicología Clínica y Guía certificada de "Baños de Bosque" (Shinrin Yoku). Trabajo en construcción de resiliencia, autoestima y manejo emocional a través de la naturaleza, el arte, el mindfulness y el minimalismo emocional.

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