La meditación incrementa la neuroplasticidad, y te libera emocionalmente

La meditación va mucho más allá de generarte sentimientos relajantes o ayudarte a silenciar un poco tu “monkey mind”, también se ha demostrado que incrementa tu neuroplasticidad cerebral (capacidad que permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas). Por tanto, representa la facultad del cerebro para recuperarse y reestructurarse, lo cual te ayudará a liberarte de condicionamientos emocionales poco saludables.

“Para convertirte en tu propio psicólogo, no tienes que aprender alguna gran filosofía. Todo lo que tienes que hacer es examinar tu propia mente cada día. Tu ya examinas cosas materiales cada día -cada mañana chequeas la comida en tu refrigerador. ¿Por qué no chequear los estados de tu propia mente? ¡Investigar tu propia mente es mucho más importante!” – Lama Yeshe

Aunque sea terapeuta desde hace quince años, hoy estoy convencida de que la terapia contribuye, a través de las técnicas de la conversación, a que la persona pueda autodescubrirse, pero que el verdadero autodescubrimiento ocurre en el encuentro silencioso y quieto consigo mismo. La palabra y la conexión empática y bondadosa del terapeuta solo vienen a ayudar a fortalecer ese proceso. 

La neurociencia moderna nos muestra que nuestras reacciones del pasado están grabadas en las sinapsis que envían mensajes de una neurona a otra, creando por tanto canales neuronales que harán más probable que el mismo mensaje sea enviado en el futuro cuando me encuentre con una situación muy similar. Si prestas atención descubres cómo toda  experiencia que vives en un momento es seguida por una reacción. De forma habitual y prácticamente automática reaccionas sin consciencia. Cualquier experiencia que active un disparador (trigger) que traes del pasado, que se asocie con peligro o amenaza, tensión, displacer o miedo, de seguro te generará reacciones cada vez más fuertes.  

Y aunque esto se sienta como una determinación de la que no puedes escapar porque ya está establecida en el cerebro, la buena noticia es que tu cerebro es plástico y el mindfulness nos da la opción de elegir respuestas más saludables

“La neuroplasticidad es un término usado para describir los cambios cerebrales que ocurren en respuesta a la experiencia. Hay muchos mecanismos diferentes de neuroplasticidad abarcando desde el crecimiento de nuevas conexiones hasta la creación de nuevas neuronas. Cuando el marco de referencia de la neuroplasticidad es aplicado a la meditación, sugerimos que el entrenamiento mental de la meditación es fundamentalmente no diferente de otras formas de adquisición de habilidades que pueden inducir cambios plásticos en el cerebro” – Richard J. Davidson. Y en los estudios con meditadores del Dr. Davidson se ha hallado un incremento de la neuroplasticidad, y también una reducción de la activación de la Amígdala, centro de nuestro cerebro emocional que se encarga de los comportamientos reactivos emocionalmente, así como se ha hallado menos propensión a quedarse “estancado” en un estímulo objetivo, pudiendo así recibir y también “dejar ir” más fácilmente la atención ante estímulos objetivo; lo que seguro da esa cualidad de desapego o desidentificación con los propios pensamientos que refieren muchos meditadores, y que es en donde reside gran parte de la capacidad sanadora de la meditación.

Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com

Así que cuando te entrenas en mindfulness empiezas a ver claramente los estados mentales que son saludables de los que no, ayudado por la creación y fortalecimiento de nuevos canales neuronales que permiten un positivo distanciamiento de la reacción automática. Jack Kornfield, maestro en mindfulness y psicología, nos recuerda el pensamiento de uno de los monjes más conocidos del budismo, Ajahn Chah, quien decía que cuando tienes sabiduría, tu contacto con la experiencia es como si estuvieras bajo un árbol de mango viéndolos caer; puedes escoger entre los buenos y los podridos. Todo es para tu ganancia porque sabes cuáles frutas te harán enfermar y cuáles son saludables. 

Por esto, si practicas mindfulness con experiencias placenteras y displacenteras, es decir, prestando atención plena a toda experiencia, sin juicio y sin evitar el displacer, descubrirás el poder del mindfulness para permitirte una respuesta saludable a lo que sea que aparezca en tu vida. Desde la posición del mindfulness puedes ver qué experiencias están presentes y así crear las condiciones para tu integridad natural, amor, generosidad, autocompasión, y dejar que la simplicidad de la vida surja. 

Cuando lo anterior ocurre, tu cerebro ha empezado a construir un canal, una autopista de información sana que se ha creado por su maravilloso mecanismo plástico, y que te libera de estar condicionado por las experiencias pasadas, dejándote SER en el goce de la libertad emocional.

¡Una razón más para sentarte a meditar!

Por Emma Sánchez

@esmindful & @lluviadebosque

Referencias

Publicado por Emma Sánchez

Mg. Psicología Clínica y Guía certificada de "Baños de Bosque" (Shinrin Yoku). Trabajo en construcción de resiliencia, autoestima y manejo emocional a través de la naturaleza, el arte, el mindfulness y el minimalismo emocional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: