Por qué nos autosaboteamos la autocompasión y 3 consejos para dejar de hacerlo

Tomemos con compasión la palabra compasión. Resignifiquemos esta idea tan necesaria. Autocompasión NO es autolamentación, autocompadecerse y tenerse lástima. Por tanto tampoco implica que al ser autocompasivo te estás llevando por el camino de la mediocridad o del poco esfuerzo. Autocompasión tampoco es autoestima. No se trata solo de tenerme en un alto valor personal. Autocompasión ES benevolencia, apoyo a mi mismo, comprensión de mis aciertos y desaciertos; sin exagerada apreciación de los primeros ni eterno castigo por los segundos. Autocompasión es respeto propio, es no violencia, es compromiso en el acto de conocerme y acompañarme en mi experiencia de vida. 

Las personas están acostumbradas a causarse a sí mismas mucho daño. Y no es fácil cortar esta inercia inconsciente hacia la violencia psicológica cuando somos una sociedad de siglos en donde ha imperado la violencia, y la idea del castigo y maltrato físico y psicológico como método de corrección humana. Esta idea de desarrollarnos como personas “de bien” desde el castigo y la dureza de la ley autoritaria ha convivido -incongruentemente- con la misma noción de amor humano y cuidado que también hace parte inherente del ser humano. Entonces, lo que tu padeces si me estás leyendo en este momento, yo también lo he padecido y millones de personas sufren efectos inconscientes gravísimos que provienen de esta misma idea. 

Autocompasión ES benevolencia, apoyo a mi mismo, comprensión de mis aciertos y desaciertos; sin exagerada apreciación de los primeros ni eterno castigo por los segundos. Autocompasión es respeto propio, es no violencia, es compromiso en el acto de conocerme y acompañarme en mi experiencia de vida. 

Hace unos días en Colombia aprobaron una ley que prohíbe el castigo físico de adultos a menores. “los tratos crueles, humillantes o degradantes y cualquier tipo de violencia como métodos de corrección contra niños, niñas y adolescentes”. Maravilloso y triste a la vez. Tocó pasarlo por plenarias y congresos para que prohíban el daño “físico”, ¿y el emocional? ¿Ahora qué van a hacer esos padres y madres que no saben cómo manejar sus emociones ni mucho menos las de sus pequeños? Pues seguirán dando correazos; de cuero y de lengua. Y es que la mordacidad y violencia verbal se queda como un tatuaje en el corazón de las personas, lo cargan con ellos aplastándolos y apagando su respiración, su capacidad de brillar en la vida, su valentía para mostrarse al mundo, para perseguir sueños, para mostrarle a otros su valor personal. Me alegro por la nueva ley colombiana, pero perdónenme si sueno aguafiestas, el cambio real requiere esfuerzos mucho mayores. Y pues bueno, por algo vamos empezando, pero mi interés es que no perdamos de vista que el aprendizaje de la empatía y la compasión es uno necesario que debemos hacer todo el tiempo, y que si continuamos en apostarle a esto, iremos poniendo cimientos para una sociedad futura en donde el auto-odio no exista, el auto-castigo no sea necesario y la vergüenza y desvalorización ya no sean los síntomas de un mundo enfermo.

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Así que cuando vamos, como terapeutas, acompañando personas en el proceso de sanar su auto criticismo, encontramos que las personas se autosabotean, incluso cuando reconocen que lo necesitan. Al intentar decirse palabras amables internamente para modificar su narrativa interna, este tipo de conversación personalizada, vuelven gritos histéricos internos que en forma de mandatos les ordenan sentirse no suficientes, castigarse, verse feas, verse malas, verse inadecuadas. ¿Qué pasa? ¿Por qué es tan fuerte el automaltrato? ¿A qué nos hala de vuelta la autocrítica?

Tim Desmond, en su libro “Autocompasión en psicoterapia. Prácticas basadas en mindfulness para la curación y transformación” nos habla de una clasificación que ha hecho de 5 razones o propósitos inconscientes que buscan las personas cuando se autosabotean este proceso.

  1. MANTENER UNA CONEXIÓN: Puede que mi madre o padre hayan sido maltratadores psicológicos en mi infancia, y si yo asumo esta realidad, ¿cómo voy a poder seguir conectando con ellos? mientras que si yo perpetuo la sensación de que lo merezco, en mi interior conservo la conexión con unos padres que puedo amar.
  2. MANTENER LA ILUSIÓN DE CONTROL: Si yo soy la culpable, puedo controlar el proceso de convertirme en alguien mejor. Si yo no me culpo por aspectos de mi puedo sentir que todo escapa de mi control, por ejemplo la aceptación que los demás tengan de mi ya no la podría controlar fijándome en todos los detalles de los que estoy pendiente cuando me estoy auto criticando. Y esa posibilidad de descontrol me asusta. 
  3. MANTENER UN SENTIDO DE JUSTICIA: Si yo no soy culpable por los maltratos psicológicos que he recibido, si no se trata de que yo sea mala o inadecuada sino que así me lo han hecho ver otros, entonces tengo que reconocer que el mundo es demasiado injusto. 
  4. PROTEGER UNA RELACIÓN: Si yo reconozco que soy digna de amor, puede que alguien importante en mi vida me rechace. Esta persona cree que yo merezco irrespeto y podría no tolerar que yo ya no esté de acuerdo. Esto pasa comúnmente en las relaciones codependientes
  5. EVITAR RESPONSABILIDAD POR LA VIDA: Si yo sé que no hay nada malo conmigo, que soy buena persona que simplemente se equivoca o tiene desaciertos, tendré que convertirme también en responsable de asumir mis procesos. Creer que estoy “rota” o “dañada” me permite escapar inconscientemente de responsabilizarme. 

Así que me parece importante retomar estas ideas de Tim Desmond puesto que podemos reconocer fuerzas inconscientes que están en la base de la forma cómo hemos construido los vínculos afectivos más importantes en nuestras vidas. Sin esas conexiones, sin proteger esas relaciones no sabemos cómo confiar en nuestro valor y darnos apoyo y benevolencia. Si darnos benevolencia y buen trato implica perder la relación, o quitarle poder y veracidad a las voces críticas o mandatos y exigencias que he recibido del exterior, entonces prefiero seguir tratándome mal. Es complejo porque la persona está atrapada en una disyuntiva que le implica elegirse a sí mismo perdiendo un poco al otro. Dándole más peso a sí mismo que a lo que le ha sido enseñado o transmitido por el otro, y esto es sumamente angustiante, porque usualmente nunca lo ha hecho.   

3 Consejos para intentar no autosabotearte tu autocompasión

Las personas que acuden a procesos de ayuda terapéutica por baja autoestima, alta autocritica, sensaciones de vegüenza e inseguridad deben atravesar este camino de distanciamiento de las voces externas para encontrar su voz interna compasiva. Este proceso puede despertar muchas emociones de miedo y también de rabia. Así que el ver la compasión desde una perspectiva circular es muy sanador. Yo hago este proceso de quererme y así mismo tomo el coraje para permitir ser digna de vivir y ser amado en mi esencia, tal y como soy. Así mismo doy eso de vuelta a los otros. Me niego a no ser tratado desde el amor, pero puedo ser compasivo comprendiendo el lugar desde el que los otros hablan cuando hablan. Y este circulo es liberador. 

Pero ahora, de forma práctica quisiera dejarles 3 pequeñas prácticas que puedes introducir para identificar y trabajar tu autosabotaje de la compasión. 

  1. ENTIENDE CÓMO FUNCIONA TU AUTOSABOTAJE: El autosabotaje en todas las áreas de tu vida uede ocurren incluso cuando la persona se siente muy motivada al cambio. Piensa en tí como si pensaras en varios “tu”. Una parte quiere el cambio, la otra parte se rehúsa. Imagínalas, visualiza los gestos de una y de la otra, los tonos de voz. Y siéntalas a dialogar… compasivamente! Toma papel y lápiz y escribe lo que dice una y lo que responde la otra, luego toma nota de lo que siente la que quiere cambiar cuando se imagina una vida sin constante autocrítica, y toma nota también de lo que le preocupa a la otra. Haz consciencia de las dos y entiende que ambas tienen razones. Puede que la segunda que se rehúsa te diga que tiene miedo que al permitirse decir lo que verdaderamente quiere, todos la juzguen y luego no pueda hacerlo bien. Intenta darle respuestas desde tu otro “yo”. 
  1. COMPLETA ESTAS FRASES: 

“Yo necesito continuar (deprimida, ansiosa, insuficiente, inadecuada, etc) porque..…”

“Me niego a dejar ir mi (depresión, ansiedad, insuficiencia, incapacidad, etc) porque si lo hago ……” . Y continúa más allá. Siguete preguntando para qué necesitas lo que dices que necesitas al responder estas preguntas.

  1. USA EL PROCESO «ALIMENTANDO TUS DEMONIOS»: El maestro budista Tsultrim Allione (2008) enseña un proceso para identificar y traer compasión al autosabotaje. Este proceso inicia activando el síntoma y sintiéndolo en el cuerpo. Luego visualiza esa sensación transformándola en alguna forma humanoide. Por ejemplo mi autocrítica es una vieja intelectual y muy seria con unas gafas tipo lupa y voz susurrante y despectiva. Analiza esa imagen, déjate llevar por ella, ponle nombre y… ¡trata de empatizar con ella! Pregúntale cosas: “¿Qué necesitas?”, “¿Cómo estás tratando de ayudarme?”, “¿Cuál es tu trabajo?”, “¿Qué necesitas oírme decir?”. Debes continuar tu interrogatorio hasta que tu personaje exprese la intención positiva que está en la raíz de tus acciones. En mi caso, ahora ella y yo ya tomamos el té, o a veces un vino 🙂 

Estas son algunas de las pequeñas intervenciones que puedes intentar. No sobra decir que ojalá las realices en un espacio sereno y tomándote un momento de mindfulness, relajación y respiración consciente. Äsí podrás transitar mejor el proceso de acompañarte en el incremento de tu autocompasión y amor propio. Próximamente estaré ofreciendo un programa de ocho semanas, online y en directo, en donde trabajaremos la autocompasión por medio de mindfulness de autocompasión, algunas técnicas terapéuticas y trabajo grupal, así como ejercicios para que realices en casa, y audios de meditaciones guiadas por mí para ayudarte en todo este proceso. Si deseas conocer más al respecto de este programa que he llamado “Círculo de Mindfulness para la Autocompasión y Amor Propio”, escríbeme al mail: emmasanchez@gmail.com y con mucho gusto te daré toda la información. 

Un abrazo y contiúa apoyándote benevolentemente. 

Te dejo acceso al episodio 4 de mi podcast ESmindfulness en donde puedes compartir estas mismas ideas con otros, en este maravilloso formato de la escucha.

Emma Sánchez

Mg. Psicología Clínica y Guía certificada de Shinrin Yoku (Terapia de Bosque)

Publicado por Emma Sánchez

Mg. Psicología Clínica y Guía certificada de "Baños de Bosque" (Shinrin Yoku). Trabajo en construcción de resiliencia, autoestima y manejo emocional a través de la naturaleza, el arte, el mindfulness y el minimalismo emocional.

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